El Sueño Mexicano

Caminaba por las calles y veía a una niña de unos cinco años pidiendo una moneda para poder comprar una coca-cola. No pude resistirme a su pequeña carita llena de inocencia, suplicándome con sus ojos que le concediera ese deseo como un hada madrina. Metí la mano a mi bolsillo y encontré dos monedas de […]